Nro. 62. Nota ¿Que sabemos acerca de la ineligencia emocional?

Romina Crivella -Psicopedagoga

Nosotros sabemos que para evaluar la inteligencia de un niño intervienen tests de inteligencia estandarizados, que miden la capacidad verbal, la memoria, el vocabulario, la comprensión, el razonamiento, la percepción y capacidades visuales y motoras. Al resultado de estos factores se lo denomina coeficiente intelectual (CI), donde se observa cómo funcionan los aspectos intelectuales, de la inteligencia general del niño. Ahora, ¿Cómo podemos medir la inteligencia emocional?La inteligencia emocional (CE) hace referencia a las cualidades emocionales que presenta un individuo, como por ejemplo, la simpatía, la cordialidad, el respeto, la expresión y comprensión de sentimientos, dentro de su ámbito. Refiere a la capacidad de controlar los sentimientos y emociones tanto de uno mismo, como de los demás y utilizar esta información para guiar nuestro pensamiento y nuestras acciones.Sin embargo, ahora, mientras cada generación de niños parece volverse más inteligente, por todos los estímulos que reciben, sus capacidades emocionales y sociales parecen estar quedándose a un costado. Comenzamos a explicar el mundo a nuestros hijos cuando apenas tienen unos días de vida, empezamos a leerles cuando solo tienen unos pocos meses, y vemos niños sentarse frente a un teclado de computadora mucho antes de que sepan hablar. Y nos olvidamos de esas actitudes que generan un desarrollo moral satisfactorio con emociones y conductas que reflejan preocupación por los demás: compartir, ayudar, estimular, tener tolerancia hacia los demás, voluntad y esfuerzo.Se cree que los problemas de los niños pueden explicarse en los cambios sociales y la influencia negativa de algunos factores, como la televisión, la falta de respeto hacia los docentes como fuente de autoridad, los límites y el tiempo cada vez más reducido que los padres pueden compartir con sus hijos debido a las horas que le dedican a su trabajo. Considero no criar niños más inteligentes que otros, sino poner el acento, en los aspectos emocionales de los niños para que se puedan desa-rrolar como personas emocionales antes que inteligentes.

No hay comentarios: